Se rompio el letargo huaracino. Me tomo un bus a Lima, y al tiro me tomo otro, 18 horas en otro bien pagado bus y ya, estoy en Arequipa, una de las ciudades mas importantes de Peru.
Las ciudades, siempre he dicho que son como niños, con su propia personalidad, al igual que los paises, es parte de esa mirada micro y macro del mundo que nos rodea. Esta ciudad, hermana de la gran Lima es sin embargo muy diferente. Lima es la hermana mayor ue se queja todo el tiempo, que se siente fea y que trata de vestirse bien para que la gente no note que tiene el autoestima baja. Arequipa, en cambio, es la marginada que le echa bolas porque nadie mas lo va a hacer por ella, y se inventa una para ser mejor, y no tiene por que aparentarlo porque simplemente lo siente y ya.
Lo puedo ver en todas partes,, hasta en detalles tan sencillos como los cientos de taxis que corren por la ciudad. Todos identificados, con publicidad, tratando de ser cada uno el escogido por los gringos y locales que se desplazan en ellos. Calles mucho mas limpias, gente mas joven y mejor vestida, muchisimo mejor clima, un cielo azul espectacular. Tiene muchas ventajas y la envidia de alguna otra ciudad. Me recuerda mucho a Maracaibo, en ese sentido. Sobretodo cuando entre al mercado de artesania y vi una camiseta que ponia, "Peruano, noooo, Arequipeño", como les hace falta un puente, jejeje.
Por las noches un frio templadito, hasta rico, mucha gente en la calle. La gente se siente hasta relativamente segura en el centro. Mucho gringos, hostales, posadas, restaurantes, hasta comida preincaica, consigues alrededor de 4 cuadras a la redonda de la plaza de armas.
Arequipa, me gusta esta ciudad, y se que voy a volver.
Por lo momentos, hay mas fotos


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One response to “En Arequipa”
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A mi tambien me gusto esa ciudad, asi como cuzco
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